El autor de la teoría del control fue Hirschi (1969). Este, considera que la teoría de la anomia y la teoría cultural no eran correctas por varios motivos. Por un lado dice que la teoría de la anomia es incorrecta porque asume que las aspiraciones elevadas que no pueden ser satisfechas motivan la realización de un delito, y por otra parte, porque presumen una relación entre la clase social y la delincuencia. Por otra parte, las teorías culturales son incorrectas porque entienden la delincuencia como el aprendizaje de valores culturales que llevan a cometer delitos. Hirschi considera que no hay grupos sociales que estén de acuerdo con la delincuencia ni que haya valores culturales favorables a la delincuencia y que puedan identificarse con una clase social.
Una particularidad de esta teoría, es que sus autores no tratan de explicar por qué las personas cometen delitos, su pregunta es al reves que el resto de teorías: ¿por qué las personas no cometen delitos? Según el autor, cometer delitos es la opción más rápida y fácil para lograr nuestros objetivos. Intenta responder a la pregunta ¿Para que la gente respeta la ley?
Ideas teóricas principales
La teoría de control se basa en la idea de que la comisión de delitos es el comportamiento más racional para lograr nuestros deseos, porque es la manera más rápida de alcanzarlos. La respuesta que ofrece Hirschi (1969) es que los actos delictivos se producen cuando los vínculos de la persona con la sociedad se debilitan.
Precedentes
Durkheim
El precedente más lejano es Durkheim. Según Durkheim, cuando una sociedad no funciona, se produce una ausencia de normas, una situación de anomia en la que las aspiraciones se intentan satisfacer de cualquier forma y el hombre ya no se comporta como un ser moral, sino que se rige por sus normas de auto interés.
Reiss
Por otro lado, encontramos la influencia de Reiss, quien afirma que la delincuencia se produce por una falta de autocontrol. Según este autor, los grupos primarios (familia, escuela y vecinos) es donde se produce el control personal y social hacia el niño, pero a fin de que este niño se identifique con estos grupos sociales, es necesario que el control se ejerza de forma consistente y que la familia esté en disposición de cubrir las necesidades del niño.
Por otra parte, Reiss también argumentó que está de acuerdo con la relación entre el aprendizaje de valores y actividades delictivas, pero defiende que esta asociación se produce como consecuencia de haberse debilitado los controles personales y sociales.
Toby
Toby introdujo el concepto de stake in Conformity (algo que perder). Con ello explicó que el joven con mejor expediente escolar realizará menos delitos porque si los comete puede arriesgar su futuro profesional. Por otra parte, cuando la persona está excluida de la sociedad y sus ganancias, tiene muy poco que perder, y por tanto, si delinque.
Nye
Después encontramos la influencia de Nye, el cual estudió en la familia y lo consideró el grupo primario más importante. La familia, según Nye, puede generar cuatro tipos de control: directo (sanciones), interno (conciencia), indirecto (querer agradar al resto) y satisfacción de necesidades (la posibilidad de controlar el omportamiento si se es capaz de satisfacer las necesidades y deseos con medios legítimos). Según Nye, si todas las necesidades estuvieran cubiertas no habría motivos para realizar delitos.
Reckless
Finalmente, recibió la influencia de Reckless, quien desarrolló la teoría de la contención. Según este autor, las presiones y motivos que llevan a la delincuencia pueden contrarrestar mediante la contención. Esta contención es posible por medio de controles externos, pero debido a la movilidad existente en nuestras sociedades, el decisivo es la autocontención, que permite que la persona se controle independientemente de los cambios en los factores externos. Esta autocontención depende de cuatro factores: la autoimagen positiva, la aspiración de lograr metas sociales, la capacidad de tolerar la frustración y la aceptación de las normas.
La teoría de los vínculos sociales
Según Hirschi, la gente respeta la ley para que se siente más unida al orden social, y la delincuencia surge porque los vínculos que nos unen a la sociedad se debilitan.
Hay cuatro elementos que están relacionados con la conducta delictiva y también están relacionados entre sí:
Apego (attachment): La gente no delinque porque ha internalizado las normas sociales y jurídicas. La internalización de las normas, el respeto a las mismas, requiere ser sensible a la opinión de los demás, ya que infringir una norma es actuar contra los deseos del resto. El apego es necesario y previo a la internalización de las normas, si la persona no es sensible a la opinión del resto, le es indiferente lesionar sus deseos. Este elemento se identifica con el control interno.
Compromiso (commitment): Significa la sensación de ser parte de la sociedad. Provoca que valoramos los costes de la comisión de delitos; si el resultado es la pérdida de beneficios sociales es probable que no realizamos actos delictivos. Cuando Hirschi habló de los beneficios sociales, explica que las personas, que vivían en una sociedad organizada, adquieren unos bienes y reputación y no quieren correr el riesgo de perderlos.
Participación: Hirschi considera que las personas que participan en actividades convencionales no tienen tiempo de cometer actos delictivos. En otras palabras, si dedicamos haciendo actividades convencionales, no tendremos tiempo para pensar en actos delictivos.
Creencia: Quiere decir que si la sociedad comparte los mismos valores (basado en el convencionalismo y el respeto de la ley), la probabilidad de cometer delitos será reducida para que la gente pretende seguir el camino de la sociedad.
En conclusión, los cuatro enlaces que nos mantienen atados con nuestra sociedad y evitan que realizamos delictivos son: afección a los padres, aspiraciones sociales, la participación en actividades convencionales y la conciencia de que la ley debe ser respetada.
Comprobación empírica
A partir de esta teoría, Hirschi intenta comprobar empíricamente;
- Respecto al primer vínculo social (attachment), comienza analizando el grado de comunicación y la vinculación afectiva e identificación con los padres. Niega la idea de que los padres transmiten valores desviados a sus hijos. Por otra parte, considera que el vínculo con la escuela es muy importante porque ser bueno académicamente hace que estos jóvenes sean sensibles a los valores sociales y la comisión de delitos será más fácil si los jóvenes tienen menos capacidades académicas. La falta de vínculos con la escuela supone que el control social desaparece parcialmente. Finalmente, analiza el vínculo del joven con su grupo de amigos. Él opina que las amistades con delincuentes no motivan la delincuencia, sino que esta amistad surge por el mismo motivo que surge la delincuencia: la pérdida de interés en la sociedad convencional.
- Hirschi afirma que la persona que pierde interés en las recompensas sociales es libre para delinquir, ya que los motivos para no hacerlo se han debilitado o desaparecido. Constata que los jóvenes con mayores aspiraciones son los que menos delinquen porque son los que más arriesgan. Por otra parte, afirma que entre los jóvenes no hay un sentimiento de frustración porque sus aspiraciones se adecuan a sus expectativas (aspiran a lo que piensan que pueden conseguir). Finalmente, insiste en que cuando las aspiraciones sean más elevadas, éstas actúan como freno de la delincuencia y no como motivación. Respecto las relaciones laborales pasa lo mismo: los jóvenes tienen unas expectativas que se adecuan a las aspiraciones y mientras éstas sean más altas, menor será la realización de actos delictivos.
- Respecto el tercer vínculo (participación en actividades convencionales) lo que dice es que si los jóvenes están ocupados en actividades convencionales no delinquen. Sin embargo, afirma que en su investigación no consigue establecer esta relación.
- El último vínculo que analiza es la creencia de la necesidad de respetar la ley. Hirschi niega la afirmación de que los delincuentes poseen un sistema de valores opuesto al normativo (Sutherland) y también que haya determinados grupos sociales con unos valores que los llevan a cometer actos delictivos (Miller). El siguiente aspecto que analiza es el de técnicas de neutralización. Hirschi dice que este concepto es innecesario ya que hay gente que tiene conciencia de que la ley debe respetarse y esto es gracias a los vínculos sociales. Del mismo modo, la gente que tiene estos vínculos sociales debilidades, delinque sin ser necesarias estas técnicas de neutralización.
Conclusión
Hirschi afirma que el exceso de aspiraciones insatisfechas no conduce a la delincuencia, ya que el básico no son las aspiraciones, sino el vínculo con la sociedad, que la persona pone en peligro con la realización de actos delictivos. La variable que permite predecir la realización de delitos no es la clase social, tal y como afirma la teoría de la anomia, sino la falta de afección (apego) con los demás, en especial con los padres.
Las hipótesis que se derivan de la teoría del control son:
- El joven que está afectivamente vinculado e identificado con los padres y maestros no se proclive a la delincuencia.
- El menor que tiene aspiraciones y expectativas laborales no es proclive a la delincuencia.
- El joven que comparte la creencia en la necesidad de respetar la ley no es proclive a la delincuencia.
Política criminal
Una vez explicada la teoría, es importante mencionar la forma en que se podría aplicar a nuestra sociedad para reducir la criminalidad. Esta teoría realmente hace hincapié en el control social como herramienta para evitar la delincuencia, por lo que la mejora y el aumento de los vínculos entre las personas y las instituciones sociales sería la solución más adecuada.
La primera y más importante institución es la familia y si la educación recibida por la familia es mala, la delincuencia es probable, especialmente si hay tres condiciones: la falta de afectividad regular, falta de identificación entre los niños y los padres y la falta de educación debido a las largas horas que los padres dedican al trabajo. Por lo tanto, los efectos de la Teoría de Control nos conducen a los programas familiares destinados al asesoramiento en la educación de los hijos y en la función de control social.
La otra institución que debemos tener en cuenta es la escuela para identificar el papel de su maestro como personas que merecen un respeto especial. Toby explica que los niños no reciben beneficios de un comportamiento convencional en la escuela, por lo que las soluciones podrían ser la vinculación de la escuela con el mercado de trabajo para aumentar la motivación y la sensación que la escuela realmente vale la pena, y también trabajar en la identificación de los adultos a través de un programa de barrio vinculado a sus escuelas con modelos de adultos.
Estas políticas se centran en la adolescencia, pero esta teoría también proporciona la prevención de la delincuencia de la edad adulta. En cuanto a la edad adulta, es importante conseguir un trabajo y pareja estable.